domingo, 23 de agosto de 2009

Historias de amor


El universo es una perversa inmensidad hecha de ausencia. Uno no está en casi ninguna parte. Sin embargo, en medio de las infinitas desolaciones hay una buena noticia: el amor. Los Hombres Sensibles de Flores tomaban ese rumbo cuando querían explicar el cosmos. Y hasta los Refutadores de Leyendas tuvieron que admitir casi sin reservas, que el amor existe. Eso sí, nadie debe confundir el amor con la dicha. Al contrario: a veces se piensa que amor y pena son una misma cosa. Especialmente en el barrio del Angel Gris, que es también el barrio del desencuentro. Las historias amorosas de los tiempos dorados son casi siempre tristes. Esto no basta para firmar que todos los romances fueron desdichados: sucede -tal vez- que el arte necesita nostalgia. No se puede ser artista si no se ha perdido algo. Los poemas de amor satisfecho aparecen como una compadrada de mercaderes afortunados. Por eso los poetas de Flores buscaban el desengaño, porque pensaban que cerca de él andaba el verso perfecto.
Casi todos quedaban en la mitad del camino. Manuel Mandeb veía las cosas de un modo más complicado. Admitía que la pena de amor conducía al arte. Pero también sostenía que el propósito final del arte es el amor. La recompensa del artista es ser amado. Asi parecería opinar Ives Castagnino, el músico de Palermo, quien componía valses melancólicos al solo efecto de seducir señoritas. Cuando no lo lograba, su tristeza le dictaba otras canciones que más tarde le servían para deslumbrar señoritas nuevas y así recomenzaba el círculo. Algunos muchachos sin vocación artística trataban de merecer a las damas cultivando las ciencias, la bondad, el coraje, la riqueza o la extorsión. Los autores de aforismos extrajeron de estas realidades una conclusión modesta: si no fuera por el amor, nadie haría gran cosa. Las muchachas beligerantes podían objetar que estos pensamientos parecen reservados a la conducta masculina. Al respecto, Mandeb creía que las mujeres hacían de ellas mismas un hecho artístico.

El poligrafo de Flores, en un rapto de arbitrariedad, llegó a establecer un orden de cualidades, según su eficacia para enamorar. Colocó en primer lugar la belleza y luego la juventud, aclarando que estas dos virtudes son tal vez una sola. Después ubicó las condiciones espirituales: inteligencia y bondad. En último término, el poder y el dinero. Muchedumbres de feos de cierta edad polemizaron con Mandeb reclamando el derecho a ser amados por su limpieza, trayectoria comercial o apellido ilustre. De todos modos, para este oscuro pensador, el amor era una flor exótica cuyo hallazgo ocurría muy pocas veces.

- De cada mil personas que pasen por esa puerta -decía- acaso nos conmueva solamente una. Del mismo modo, quizá sólo una entre las mil tenga a bien impresionarse con nosotros. La cuenta es sencilla: sin contar percepciones engañosas y desilusiones posteriores, la posibilidad de un amor correspondido es de una en un millón. No está tan mal, después de todo. (...)

Alejandro Dolina

17 comentarios:

Dosto dijo...

Gaby, me encanta Dolina, lo leo y lo releo, no me cansa nunca.
Muy bueno!
Y si, encontrar el amor es muy, pero muy difícil...

muchasmiradas dijo...

Qué reflexión!
A veces se cree haber encontrado al "amor de tu vida", y resulta que NO!!!...

Saludos.

Gaby dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gaby dijo...

Lu, Dolina es para releerlo y siempre te llega de una manera distinta...a mí me encanta y más leerlo que escucharlo...
Y el amor...me parece que hay amores pasajeros, otros seguros, algunos que son más pasión...pero cuando se logra coincidir, resulta siempre maravilloso!

Muchasmiradas...(¿cuál será tu nombre?) insisto en que creo que son distintos tipos de amor...sólo que a veces creemos o sentimos que es para siempre.Pero encontrar a esa persona, a ese amor que nos hace sentir plenos...es hacia donde todos vamos, no? Y si está la posibilidad, una en un millón , de que exista...mejor no perderla!

Roberto Cantalapiedra dijo...

Muy bueno éste má.

Gaby dijo...

VisteSSSS??????? Ja. Para cuándo un post tuyo que me haga reír???

Antonio dijo...

Los hombres por sobre todas las cosas tenemos el gen del mal en nuestras venas y con ese estigma construimos castillos de aires en lechos de piedra, Dolina, al igual que todos los individuos que tienen el epígrafe de "machos" -en cuya burbuja me incluyo- ignoran que son los ejes de no saber que carajo se quiere!....somos escorias que miramos faldas ajenas y nos ocultamos en versos floridos para saciar nuestros sucios instintos...es inevitable, Dolina usa a Mendeb como su paupérrimo alter Ego que disfruta de elegías frustrantes para redimir sus penas de "hombre muerto".

Gaby dijo...

Antonio, yo siempre digo que los hombres son una raza aparte...pero si hablo en serio, creo que el ser humano en general nunca está conforme con lo que tiene, ni sabe muy bien qué quiere.Habría que aprender a discernir cuando encontramos a esa persona en un millón!

Evangelina Trabucco dijo...

(tema incómodo, mejor me voy)

Gaby dijo...

No, mi querida vange...¿qué hace la literatura la mayoría de las veces que acomodar cuando más incomoda?

Saletomu dijo...

Tanto se habla del amor, tanto se escribe de él, poemas, cartas,libros, el amor, nos mueve de emoción en emoción, nos lleva a la risa y también al llanto,pocos lo pueden sentir y vivir, es como un fantasma, todos hablan de él, pero pocos lo pueden ver.

Que agradable volverte a leer, verdaderamente agradable.
Un Abrazo vecina!

muchasmiradas dijo...

Buscar hasta encontrar ese amor...

Y mi nombre es Vanina.

Saludos.

Gaby dijo...

saletomu...qué agradable leernos, encontrarnos, sabernos ahí! Un abrazo inmenso!!!!!!

Hola Vanina! Ahora me gustó más...Sí, hay que buscar hasta encontrar ese amor...de eso se trata.
Beso!

Corina Margarita dijo...

Gaby: leí este libro en el secundario... y como era tan así como ahora y cada una tenía SU muchacho... un día me pusieron en un corazón enorme en una cartulina: Corina y Manuel Mandeb

mmmmmm

el secundario! me gusta como empieza, esa primera frase:"El universo es una perversa inmensidad hecha de ausencia."

Besos

Gaby dijo...

Ja! Me encantó lo del corazón...es que vos sos un profundo enigma!

Besos!

miguel dijo...

que bueno dolina¡¡¡¡¡
cada tanto vuelvo a repasar ese gran libro.
...Sin embargo, en medio de las infinitas desolaciones hay una buena noticia: el amor........(FANTASTICO).
siempre pienso que me gustaria ser unos de los homres fantasticos de flores¡¡jajaja

miguel dijo...

perdon...quise decir hombres sensibles de flores¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡